Esta semana, llegó a las salas de cine El asesino del juego de citas, una película que promete convertirse en uno de los thrillers más impactantes del año. La cinta, protagonizada y dirigida por Anna Kendrick (39), relata los inquietantes sucesos que rodearon la vida de Rodney Alcalá, un asesino serial que, increíblemente, apareció en un programa de televisión de citas mientras llevaba una doble vida como depredador. Lo que distingue a esta película de otras del género es que está basada en hechos reales, lo que añade una capa de horror al saber que lo que se ve en la pantalla sucedió en la vida real.
La película ha sido recibida con elogios tanto por su narrativa como por la impecable dirección de Kendrick, quien se aventura detrás de cámaras en un proyecto que combina suspenso, terror y crítica social. Pero más allá de su éxito cinematográfico, El asesino del juego de citas nos obliga a recordar los espantosos crímenes de Rodney Alcalá y cómo la televisión de la época pudo haber contribuido, inadvertidamente, a su notoriedad.
¿Quién fue Rodney Alcalá?
Rodney Alcalá nació en Texas en 1943, y su vida temprana no mostraba signos de la oscuridad que marcaría su futuro. Sin embargo, tras mudarse a Los Ángeles y servir brevemente en el ejército, fue dado de baja por sufrir un colapso mental. A pesar de ser diagnosticado con trastornos de personalidad, Alcalá continuó con su vida, obteniendo un título universitario en 1968, pero lo que parecía una carrera prometedora rápidamente tomó un giro siniestro.
Ese mismo año, cometió su primer crimen conocido, atacando brutalmente a Tali Shapiro, una niña de solo 8 años que logró sobrevivir. Tras ese intento fallido, Alcalá huyó a Nueva York, donde continuó con su vida criminal. Su habilidad para evitar la justicia y moverse con libertad fue alarmante, y fue en esa época cuando comenzó a acumular víctimas, especialmente jóvenes mujeres a quienes atraía bajo el pretexto de ser un fotógrafo profesional. Este patrón de engaño y violencia lo acompañaría durante toda su carrera delictiva.
La escalofriante participación en The Dating Game
El episodio más famoso —y aterrador— de la vida de Rodney Alcalá ocurrió en 1978, cuando, a pesar de tener antecedentes por abusos y agresiones, logró participar en el popular programa de citas "The Dating Game". Presentándose como un fotógrafo carismático y exitoso, Alcalá conquistó a la audiencia y terminó ganando una cita con Cheryl Bradshaw, la concursante principal. Sin embargo, lo que Bradshaw no sabía era que tras esa sonrisa encantadora se escondía un asesino serial.
Afortunadamente, Bradshaw decidió no continuar con la cita, pues según su testimonio, se sintió incómoda e inquieta durante su primer encuentro con Alcalá. A pesar de este rechazo, la aparición de Alcalá en el programa lo convirtió en una figura conocida, lo que más tarde ayudó a su captura. Pero lo más espeluznante es que, mientras sonreía frente a las cámaras, Alcalá ya había asesinado a varias mujeres, y seguiría haciéndolo antes de ser arrestado en 1979.
El arresto y la condena de un monstruo
Al momento de su arresto, se creía que Rodney Alcalá había asesinado al menos a siete mujeres, aunque muchos expertos estiman que el número real de víctimas podría superar las 100. Su modus operandi era particularmente sádico: "jugaba" con sus víctimas, estrangulándolas y reanimándolas varias veces antes de finalmente acabar con sus vidas. Su crueldad le valió el apodo de "The Dating Game Killer" después de que los detalles de su participación en el programa de citas se hicieran públicos.
Aunque fue condenado a muerte en varias ocasiones por el asesinato de Robin Samsoe, una joven de 12 años, las sentencias fueron apeladas y revertidas múltiples veces. En 2010, nuevas pruebas de ADN lo vincularon con otros cuatro asesinatos, lo que reforzó su condena a muerte. Sin embargo, Alcalá murió en prisión en 2021 a los 77 años, antes de que su sentencia final pudiera ser ejecutada.
La crítica y recepción de El asesino del juego de citas
El debut como directora de Anna Kendrick ha sido recibido con entusiasmo por la crítica especializada. Katie Rife, de IndieWire, destaca la capacidad de Kendrick para manejar el suspenso y construir tensión en cada escena, algo que no suele asociarse con su carrera actoral. Por otro lado, Pete Hammond de Deadline elogia la habilidad de Kendrick para filmar bajo presión, destacando que logró completar el rodaje en tan solo 24 días, un verdadero logro en la industria.
En cuanto a la historia, Diego Batlle de OtrosCines.com celebra la "reconstrucción de época impecable" y la potente crítica social que atraviesa la narrativa, abordando el machismo imperante en la sociedad de los años 70 y cómo contribuyó a que hombres como Alcalá operaran con relativa impunidad.
El asesino del juego de citas no es solo una película de terror. Es una obra que invita a la reflexión sobre los peligros del carisma superficial y las fallas en los sistemas que permiten que personas como Rodney Alcalá se oculten a plena vista.

