El actor y humorista Antonio Gasalla falleció este martes a los 83 años por un cuadro de neumonía severa, según se informó en medios porteños.
Antonio Gasalla, nacido el 9 de marzo de 1941 en Ramos Mejía, Buenos Aires, fue una figura icónica del humor argentino. Su carrera, que abarcó más de cinco décadas, lo posicionó como uno de los humoristas más influyentes y queridos del país. Desde sus inicios en el teatro hasta su consagración en la televisión, Gasalla ha dejado una huella imborrable en la cultura popular argentina.
Gasalla comenzó su formación artística en la Escuela Nacional de Arte Dramático, donde conoció a figuras clave como Carlos Perciavalle, con quien desarrolló espectáculos de café-concert, un género que revolucionó la escena teatral porteña en los años 60.
Su primer gran éxito fue Help, Valentino, una obra que marcó el inicio de una prolífica carrera en el teatro. A lo largo de los años, presentó espectáculos memorables como Gasalla y Corrientes, Gasalla for Export y Maipo Made in Gasalla, consolidándose como "El Rey de la Calle Corrientes".
En el cine, Gasalla también dejó su marca con papeles destacados en películas como La tregua (1974) y Esperando la carroza (1985), donde interpretó a la inolvidable Mamá Cora, un personaje que se convirtió en un ícono del humor argentino. Su versatilidad como actor le permitió explorar roles tanto cómicos como dramáticos, demostrando su talento multifacético.
La televisión fue otro ámbito donde Gasalla brilló intensamente. Programas como El Mundo de Antonio Gasalla y El Palacio de la Risa lo catapultaron a la fama, presentando personajes entrañables como La Abuela, Flora la empleada pública y Soledad Dolores Solari. Su participación en el programa de Susana Giménez (80), donde interpretaba a La Abuela, se convirtió en un clásico de la televisión argentina.
A lo largo de su carrera, Gasalla recibió numerosos premios y reconocimientos, incluyendo varios Martín Fierro, que destacan su contribución al arte y la cultura. Sin embargo, su vida personal ha sido más reservada. Aunque siempre ha sido una figura pública, Gasalla ha mantenido un perfil bajo en cuanto a su vida privada, enfocándose en su trabajo y en su pasión por el teatro y la actuación.
En los últimos años, Gasalla ha enfrentado problemas de salud, incluyendo un deterioro cognitivo progresivo que lo ha alejado de los escenarios. A pesar de estos desafíos, su legado sigue vivo en la memoria colectiva de los argentinos, quienes lo recuerdan como un maestro del humor y un pionero en su campo.
Antonio Gasalla no solo es un humorista; es un símbolo de la creatividad y el ingenio argentino, cuya obra trasciende generaciones y continúa inspirando a nuevos talentos en el mundo del espectáculo.
