La tensión en el exclusivísimo edificio Chateau Libertador no para de crecer. Si bien el conflicto mediático entre Wanda Nara y Mauro Icardi ya había puesto a prueba la paciencia de los habitantes de este lujoso complejo en el barrio de Núñez, ahora la presencia recurrente de L-Gante parece haber colmado la tolerancia de los vecinos.
Según reveló Carlos Monti en Entrometidos, los dueños de las propiedades del edificio están preparando una movida para declararlo "persona no grata".
Desde la salida de Mauro Icardi, el cantante de cumbia 420, Elián Valenzuela, se convirtió en un visitante habitual del departamento de Wanda. Este cambio en la dinámica del edificio no fue bien recibido, ya que la mayoría de los propietarios, en su mayoría empresarios, perciben su presencia y la de su séquito como disruptiva para la tranquilidad del lugar.
"La gente no se acuerda, pero L-Gante está condenado a tres años de prisión en suspenso. Si le dan un día más, va preso", comentó Monti, dejando entrever que el historial del cantante también contribuye a la incomodidad de los vecinos.
Qué planean los vecinos
Monti reveló que el lunes próximo se presentará una vecina del edificio como testigo en el marco de la causa que involucra al cantante. Según el periodista, la iniciativa apunta a lograr que L-Gante sea oficialmente considerada "persona no grata" en el Chateau Libertador. Este título, aunque simbólico, representaría un fuerte mensaje de desaprobación y un intento por limitar su acceso al complejo.
La panelista Débora D'Amato no escatimó en calificativos al describir el conflicto como una "novela turca" y una "tomada de pelo", mientras que Guillermo Pardini y Agustín Rey bromearon sobre los supuestos ruidos o incluso las sesiones de canto que podrían estar generando molestias en los pasillos del edificio.
Un edificio cansado de los escándalos
El Chateau Libertador no es solo un edificio de lujo, sino también un espacio que los residentes consideran un refugio de privacidad y exclusividad. Sin embargo, los reiterados conflictos y la exposición mediática que trae consigo la presencia de Wanda Nara, sumada ahora a la de L-Gante, generaron incomodidad en una comunidad acostumbrada al bajo perfil.
Queda por ver si esta movida de los vecinos prosperará y qué consecuencias tendrá para Wanda y sus invitados. Mientras tanto, el Chateau sigue siendo escenario de una controversia que parece no tener fin.

