El programa Otro día perdido (Eltrece) se convirtió en el escenario de una charla que trascendió la música. Chano Charpentier se sentó frente a Mario Pergolini y, lejos de las respuestas automáticas, respondió con una mirada cruda sobre sus años más difíciles y el camino hacia su recuperación.
En medio de la conversación, el cantante abordó el peso de la culpa. "Nadie me avisó que mi vida se volvería ingobernable", confesó Chano al referirse al inicio de su consumo. El músico admitió que lo más difícil no fue lidiar con la fama, sino procesar el daño infligido a su círculo más íntimo: su madre y sus hermanos. Sin embargo, destacó que hoy, con tratamiento y herramientas terapéuticas, logró transformar ese remordimiento en una responsabilidad activa para mantenerse sobrio.
Hubo momento para el reconocimiento personal entre ambos. Chano trajo al presente un recuerdo de la época de Vorterix que sorprendió al conductor. Recordó una entrevista donde Pergolini, fuera del aire, le dio una recomendación mientras fumaba un cigarrillo de tabaco: "Hay que dejar todo" de una, recordó el cantante.