Desde el primer registro fílmico de 1896 hasta el icónico beso invertido de Spider-Man, el cine ha capturado la evolución de la afectividad humana. Daniel Bressan analiza en Sin Verso lo que comenzó como un experimento técnico de los hermanos Lumière se transformó rápidamente en una herramienta de ruptura social y narrativa.
Un hito fundamental fue Wings (1927), la primera película ganadora del Oscar, que desafió a la época al mostrar el primer beso entre hombres frente a cámara. Hoy, estas escenas nos permiten analizar el cambio en los vínculos: desde el romance hoy cuestionado de Lo que el viento se llevó hasta la entrega incondicional en Diario de una pasión.