MOVIMIENTO EMPRESARIAL

A 8 meses de la quiebra: Vicentin y otros gigantes lácteos compiten por los restos de SanCor

El expediente judicial de ARSA comenzó a recibir ofertas millonarias. Mientras Vicentin busca adquirir la firma completa, competidores como Elcor y Vacalin pugnan por plantas y marcas icónicas.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

28 Julio de 2026 - 07:31

A 8 meses de la quiebra: Vicentin y otros gigantes lácteos compiten por los restos de SanCor.

A ocho meses de que la Justicia decretara la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la exproductora de yogures y postres de SanCor volvió al centro de la escena económica y judicial. El expediente avanzó con ofertas concretas para adquirir sus plantas industriales, maquinarias y marcas icónicas del mercado de lácteos argentino.

Estrategias cruzadas para reactivar la producción

La propuesta más ambiciosa proviene de Vicentin, que ofreció u$s2,5 millones por la totalidad de los activos. Además, la compañía solicitó autorización judicial para explotar transitoriamente la empresa mediante alquileres o licencias. El objetivo central de la firma es preservar el valor de las instalaciones paralizadas y evitar un mayor deterioro durante el proceso de liquidación.

En paralelo, otros importantes jugadores del sector optaron por ofertar por activos específicos. La empresa Elcor presentó u$s1 millón por la fábrica de Arenaza y u$s450.000 por el paquete de marcas, que incluye nombres muy reconocidos como Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita.

Por su parte, un consorcio de seis empresarios cordobeses formalizó una propuesta de u$s1,5 millones por la planta de Monte Cristo, la cual fue condicionada a inspecciones para verificar que no existan faltantes ni desguaces. A esta disputa se suman firmas como Vacalin y Tregar, que también iniciaron gestiones para evaluar futuras presentaciones.

Nacida en 2016 cuando Vicentin compró la división por u$s100 millones, ARSA terminó en concurso preventivo y posterior colapso. La inminente decisión del juzgado definirá si la empresa se vende como una unidad productiva completa o mediante una liquidación fragmentada que busque maximizar el recupero de fondos para la masa de acreedores.