La inflación en Argentina se encamina a romper una barrera psicológica clave. Según los últimos relevamientos de la consultora Eco Go, el índice de precios de junio podría ubicarse en torno al 1,9%, consolidando una desaceleración más veloz de la esperada por el mercado.
Este desplome está directamente vinculado a la estrategia oficial de postergar los aumentos en las tarifas de gas, luz y combustibles. Si bien la debilidad del consumo interno presiona los precios de los bienes a la baja, el desafío del Gobierno se trasladará ahora al sector de los servicios y a la necesidad de acumular reservas.