El marplatense Horacio Zeballos y el catalán Marcel Granollers hicieron historia pura en París al coronarse bicampeones de Roland Garros. En una exhibición de tenis de altísimo vuelo, la dupla derrotó en la final al finlandés Harri Heliovaara y al británico Henry Patten por un contundente 6-4 y 6-2. Lo más impactante de este logro es que los campeones defensores atravesaron todo el certamen sin perder un solo set, consolidando su dominio absoluto en el polvo de ladrillo francés.
Una actuación arrolladora bajo techo
La definición del torneo tuvo lugar en una mítica cancha Philippe-Chatrier que, debido a la llovizna parisina, debió cerrar su techo retráctil. Lejos de verse afectados por las condiciones, Zeballos y Granollers tomaron la iniciativa desde el primer minuto. En el set inicial, lograron quebrar el servicio de sus rivales en el momento justo para cerrarlo 6-4 y marcar el ritmo del encuentro.
El segundo parcial fue directamente un monólogo de los experimentados doblistas. Con una jerarquía implacable, liquidaron rápidamente la historia al ponerse 5 a 1 en el marcador. A partir de allí, se dedicaron a administrar la ventaja con la misma autoridad y temple que los caracteriza en las grandes citas, cerrando el duelo en 6-2 para desatar la celebración.
Con este nuevo trofeo levantado en el Grand Slam parisino, la inquebrantable pareja hispano-argentina alcanza su tercer título Major jugando juntos. Se trata de una auténtica época dorada que reafirma su estatus como una de las mejores duplas del circuito mundial, llevando una vez más las banderas de Argentina y España a lo más alto del deporte internacional y dejando su huella imborrable en la historia grande del tenis.