Omar "Cochina" Olguín, símbolo de la época dorada de Gimnasia, le puso épica a la previa del Superclásico mendocino. El exvolante no perdonó el archivo y recordó el título de 1990, donde el Lobo dio la vuelta olímpica tras vencer a Independiente Rivadavia en su propia cancha.
A pesar de haberlos "atendido" durante toda la década del 80, Olguín bajó un mensaje de cordura para el duelo en Primera División. "En mi época jugábamos a muerte, pero al terminar seguíamos siendo amigos", confesó. Para el ídolo, la rivalidad es total, pero la violencia sobra en este hito histórico para Mendoza.