River Plate sacude el mercado de pases y no parece tener intenciones de levantar el pie del acelerador. Tras abrochar la espectacular llegada de Nicolás Otamendi, la dirigencia del Millonario trabaja en un nuevo golpe de efecto para jerarquizar el plantel de cara a los próximos desafíos. El gran apuntado es Giovani Lo Celso, una debilidad histórica de Eduardo Coudet para potenciar el mediocampo y otro nombre pesado vinculado directamente a la Selección argentina.
El llamado del Chacho y los obstáculos para su llegada
El volante viene de cerrar una temporada irregular en el Real Betis de España. Si bien acumuló presencias, una lesión muscular y la intensa competencia interna le impidieron consolidarse como titular indiscutido durante el semestre. En este contexto, Coudet levantó el teléfono para contactar a Lo Celso, apelando a la relación forjada en 2015, cuando el propio DT lo hizo debutar en la Primera de Rosario Central.
Sin embargo, en Núñez son conscientes de que la ingeniería financiera es muy compleja. El mediocampista tiene contrato vigente en Andalucía hasta 2028, y el club español no lo dejará salir por menos de 15 millones de euros. A esta traba económica se suma una amenaza que no pasa desapercibida: Rosario Central y el factor sentimental. El deseo histórico del jugador por volver al club de sus amores, potenciado por la presencia de Ángel Di María en el Canalla, representa un escenario de fuerte competencia para el Millonario.
De todos modos, cualquier definición deberá esperar. La prioridad absoluta de Lo Celso es la Copa del Mundo 2026 con la Selección argentina. Recién al finalizar el certamen analizará formalmente dónde continuará su carrera, pero River se mantiene alerta y agazapado para dar el gran batacazo.