El 22 de junio de 1986 quedó grabado a fuego en la memoria colectiva. A 40 años de aquella gesta, Fernando Montaña, especialista en anécdotas e historia del fútbol, reflexionó en el programa Minuto 91 sobre el impacto profundo de los goles de Diego Maradona ante Inglaterra en el Mundial de México.
Una reivindicación poética que trascendió el fútbol
Aquel enfrentamiento nunca fue considerado un simple duelo deportivo. Como recordó Montaña en la tira deportiva, el triunfo se vivió como una suerte de "justicia poética" frente al dolor aún latente por la reciente Guerra de Malvinas. El periodista, quien presenció el histórico momento mientras cumplía el servicio militar en un cuartel, destacó la enorme carga emocional y simbólica que significó para aquellos jóvenes ver al ídolo anotar.
El segundo tanto, la inmortal apilada del "cometa azul", desbancó al mítico gol de Ernesto Grillo a los ingleses de 1953. Pero su legado fue mucho más allá del césped del Estadio Azteca. Se enraizó en la cultura popular a través de las canciones de Rodrigo y Manu Chao, y el emotivo documental de Emir Kusturica. Hoy, cuatro décadas después, esa obra de arte gestada en 11 segundos con "sangre, sudor, lágrimas y belleza", reafirma su lugar indiscutido como el mejor gol de la historia de los mundiales, uniendo a las nuevas generaciones bajo un mismo grito.