La inminente salida de Claudio Úbeda deja a Boca Juniors ante una encrucijada crucial, donde Juan Román Riquelme no tiene margen de error. Con el contrato del actual DT cerca de vencerse el 30 de junio, la dirigencia Xeneize debate el perfil del próximo conductor táctico.
Aunque alternativas libres como Antonio Mohamed están sobre la mesa, la realidad del fútbol actual plantea un desafío mayor: los entrenadores con el rodaje y la jerarquía que el club necesita se encuentran dirigiendo. Ante este escenario, Riquelme se ve obligado a romper el molde y buscar seducir a técnicos con trabajo, como Eduardo Domínguez, asumiendo el costo político y económico de sacarlos de sus clubes actuales para encarar la Copa Sudamericana.