El arranque de la pretemporada en River Plate llegó con una noticia que sacudió el escenario futbolístico local. Tal como se analizó en el programa Minuto 91, con la información detallada por Rodrigo Olmedo, el cuerpo técnico decidió pasar la escoba y le comunicó a 14 futbolistas que no serán tenidos en cuenta para esta nueva etapa, marcando un punto de inflexión ineludible en el armado del plantel profesional.
Un respiro millonario para las arcas del club
Esta limpieza profunda, impulsada para reestructurar drásticamente el equipo, no solo responde a motivos estrictamente deportivos, sino que trae aparejado un enorme alivio financiero. Al lograr desprenderse de estos pesados vínculos, la dirigencia proyecta un ahorro superior a los 20 millones de dólares en contratos.
La reestructuración incluye una lista de prescindibles que abarca distintas líneas del campo de juego. A esto se le suma la intención concreta de buscarle salida mediante una venta definitiva a talentos jóvenes como Ian Subiabre y Santiago Lencina, buscando hacer caja e ingresarlo al balance financiero de la institución.
Mientras estos jugadores definen sus próximos pasos, River aprovecha el margen salarial para barajar y dar de nuevo. La estrategia es clara: limpiar el vestuario, achicar fuertemente los gastos fijos y utilizar parte de ese fondo recuperado para inyectar jerarquía en puestos específicos, sobre todo poblando con nuevos volantes la mitad de la cancha. Una purga masiva que promete cambiarle la cara al Millonario.