El Superclásico del fútbol argentino no solo se juega dentro del campo, sino también en las inmediaciones del Estadio Monumental. Para este nuevo enfrentamiento entre River y Boca, el Ministerio de Seguridad porteño ha dispuesto un megaoperativo de 1.800 efectivos que incluye policías, inspectores y seguridad privada, con el objetivo de garantizar el orden en una jornada que recibirá a 86.000 espectadores.
Controles estrictos y tecnología Face ID
Para evitar incidentes y combatir la reventa de entradas, River implementará de manera exhaustiva el sistema de reconocimiento facial (Face ID). Este mecanismo, pionero en el país, será el último filtro tras superar tres anillos de seguridad. Los hinchas deberán presentarse con tiempo, ya que las puertas se abrirán a las 14:00, tres horas antes del inicio, y será obligatorio portar el DNI físico, el carnet de socio y la entrada vigente.
A pesar de los esfuerzos logísticos, existe preocupación por el estado del campo de juego, que se encuentra en un "seis o siete puntos" tras la seguidilla de recitales y el resembrado estacional. No obstante, se espera una fiesta total en las tribunas con tirantes rojos y blancos, aunque sin el uso de pirotecnia autorizada hasta el momento.
En cuanto a la Barra Brava, se mantiene el derecho de admisión para la primera línea, permitiendo solo el ingreso de las líneas secundarias encargadas del cotillón. Con un historial que favorece a Boca por cinco partidos, el operativo busca que el foco esté puesto exclusivamente en lo deportivo, minimizando cualquier riesgo en los accesos sobre la Avenida Libertador.