El inicio del Mundial 2026 en México quedó marcado por un clima de profunda tensión social. Enrique Beas, director de la Octava Sports de Grupo Radio Centro, explicó que horas antes del pitazo inicial en el Estadio Ciudad de México (ex Azteca), la capital colapsó debido a múltiples manifestaciones que obligaron a suspender clases y jornadas laborales en la zona.
Para garantizar la seguridad de los asistentes y el desarrollo del evento, el gobierno desplegó un megaoperativo con barricadas de la Guardia Nacional y fuerzas policiales sobre avenidas principales como la Calzada de Tlalpan. Pese al fuerte blindaje y las calles bloqueadas, miles de fanáticos sortearon el caos llegando al estadio en bicicletas, monopatines o a través del saturado tren ligero.