En su columna para el programa El Interactivo, el periodista Gonzalo Santo Tomas analizó cómo Lionel Messi ha trascendido el fútbol para convertirse en un "brand ambassador" global. La locura por verlo en Utah llevó el precio de las entradas hasta los 11.000 dólares, una cifra que desafía cualquier lógica de mercado para un partido de liga regular.
Este fenómeno no es casualidad. Santo Tomas destacó que marcas como Adidas apuestan millones en Leo porque su retorno es garantizado: desde agotar estadios de 75.000 personas hasta sostener su propia línea de ropa exclusiva. Messi ya no es solo un jugador; es una maquinaria económica que redefine el valor del espectáculo deportivo.