El camino hacia la próxima Copa del Mundo presenta un escenario inmejorable para que Lionel Messi continúe reescribiendo los libros del fútbol internacional. El capitán de la Selección Argentina no solo buscará retener la corona, sino también adueñarse de marcas que parecían inalcanzables. Entre los desafíos más imponentes se encuentra el de convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, récord que hoy ostenta el alemán Miroslav Klose con 16 gritos. Con 13 tantos en su cuenta personal, el rosarino necesita apenas cuatro festejos para quedar en la cima en soledad.
El rey de las asistencias y de las victorias
La influencia del diez en el juego colectivo también podría destronar a otra leyenda. Messi acumula ocho pases gol y se ubica a solo tres de superar las 10 asistencias de Pelé, transformándose en el máximo asistente de la competición de la FIFA. Asimismo, en el plano de la efectividad colectiva, el argentino registra 15 triunfos en cancha; con apenas dos victorias más, igualará la línea de Klose como el futbolista con más duelos ganados en la historia del torneo.
Los números de consistencia física y liderazgo ya le pertenecen, pero podrían expandirse a niveles astronómicos. Dueño absoluto del récord de presencias con 26 partidos y líder en minutos jugados con 2.314, una hipotética campaña llegando a la final elevaría su registro a 34 encuentros disputados. A esto se suma su icónico rol de líder, habiendo portado la cinta de capitán en 19 ocasiones. El mundo del deporte se prepara para ser testigo de un despliegue estadístico que marcará un antes y un después en la historia de los mundiales.