A solo 36 días del inicio del Mundial, la tensión entre las Chivas de Guadalajara y la Federación Mexicana de Fútbol alcanzó un punto crítico que casi deja al "Tri" sin sus figuras clave. Tras un ultimátum de Javier Aguirre, quien advirtió que cualquier ausencia en la concentración resultaría en la exclusión definitiva de la lista mundialista, el club rojiblanco finalmente cedió.
Jugadores como el arquero Raúl Rangel, el "Piojo" Alvarado y Luis Romo estuvieron a minutos de perder el sueño mundialista debido a conflictos de calendario con la Concachampions. Finalmente, la dirigencia de Chivas priorizó el deseo de sus futbolistas, garantizando su presencia en el Centro de Alto Rendimiento.