Independiente Rivadavia ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad continental. En su primera participación en la Copa Libertadores, el conjunto dirigido por Alfredo Berti logró una histórica clasificación a los octavos de final, superando las expectativas de propios y ajenos.
Este logro no solo representa un éxito deportivo para la institución, sino que posiciona a Mendoza nuevamente en la élite del fútbol sudamericano. Pese al sabor agridulce del último empate ante Fluminense, la "Lepra" demostró carácter y un nivel táctico sólido que lo sitúa como el primer equipo argentino clasificado en esta fase, un mérito doble para un club debutante.