El empate sin goles frente a Colón en el "Cementerio de los Elefantes" encendió las alarmas en Godoy Cruz. Pese a jugar casi todo el segundo tiempo con un hombre más por la expulsión en el local, el equipo de Mariano Toedtli mostró una pasividad preocupante y nula ambición ofensiva.
La falta de "alma" y convicción es el diagnóstico principal tras un partido donde el planteo táctico priorizó mantener la línea de cinco defensores sobre el ataque. Con apenas ocho goles en diez fechas, la falta de jerarquía en el área rival pone en duda las aspiraciones de pelear por el ascenso. El "Tomba" no solo reparte puntos, sino que pierde identidad en un torneo que no perdona la falta de temperamento.