Franco Colapinto volvió a poner la bandera argentina en lo más alto del automovilismo mundial tras una actuación consagratoria en el Gran Premio de Miami. El joven piloto de Alpine, que largó desde la zona media de la parrilla, ejecutó una estrategia impecable que le permitió escalar posiciones y cruzar la meta en un meritorio octavo lugar, sumando unidades fundamentales para el campeonato.
Un fin de semana con mucho sello argentino en Miami
La carrera de Franco no fue sencilla, pero su capacidad para gestionar los neumáticos y aprovechar los momentos críticos fue la clave del éxito. Durante las 57 vueltas en el circuito de Florida, el oriundo de Pilar mantuvo un ritmo constante que le permitió aguantar los ataques de rivales con mayor experiencia. Con este resultado, el argentino igualó su mejor marca histórica en la máxima categoría del automovilismo, repitiendo la hazaña conseguida anteriormente y consolidándose como una de las realidades de la parrilla actual.
El ambiente en Miami fue una fiesta albiceleste, con miles de fanáticos alentando en cada curva. La presencia de Lionel Messi en el paddock también sumó un condimento especial a una jornada que quedará grabada en la memoria de los seguidores del deporte motor. Con este octavo puesto, Colapinto no solo suma puntos para Alpine, sino que reafirma que tiene el talento necesario para pelear mano a mano con la elite mundial. El sueño de verlo regularmente en los puntos ya es una realidad tangible.
Por su parte, la carrera fue ganada por el joven italiano Kimi Antonelli, de Mercedes, y en el podio lo acompañaron los McLaren de Lando Norris -campeón- y Oscar Piastri, respectivamente. El piloto oriundo de Bolonia, Italia, gestionó una excelente carrera luego de perder algunas posiciones en la largada, pero remontó su posición inicial y se llevó este épico Gran Premio, que lo solidifica también en la primera posición del campeonato.