La noticia sacudió al mundo del fútbol argentino: Franco Armani deja River Plate y todo indica que su próximo destino será, una vez más, Atlético Nacional de Colombia. Tras casi diez años vistiendo el buzo del Millonario, el casildense cierra una etapa gloriosa que lo posiciona de manera definitiva entre los gigantes de la institución. En el programa deportivo Minuto 91, Rodrigo "Chapa" Olmedo reflexionó sobre el inmenso vacío que deja esta partida.
Un legado a la altura de la historia
La transición no era sencilla. Cuando Marcelo Barovero dejó Núñez, el arco parecía indomable. Sin embargo, Armani llegó y rápidamente demostró estar hecho para los partidos picantes y los mano a mano decisivos. Su presentación heroica con aquella triple atajada frente a Rosario Central por Copa Libertadores fue solo el comienzo de una época dorada. A partir de allí, construyó un muro que le permitió romper el récord de imbatibilidad del mismísimo Amadeo Carrizo, logrando la asombrosa marca de 965 minutos sin recibir goles.
Sus actuaciones frente a Racing, Boca en la inolvidable final de Madrid, y su rol vital en múltiples campeonatos, lo consolidaron como uno de los arqueros más determinantes de la era contemporánea. A pesar de algunas críticas esporádicas en los penales, supo redimirse y dejó una ruta asfaltada para los arqueros jóvenes que vengan detrás. Solo queda esperar que la dirigencia organice un merecido amistoso de despedida en el Monumental, para que el ídolo reciba la ovación final.