Escándalo
Esteban Andrada atraviesa su momento más crítico en el Zaragoza. Tras perder los estribos en el cierre del clásico frente al Huesca, el arquero mendocino le propinó un golpe de puño al defensor Pulido. Aunque el jugador ya pidió disculpas públicas, el Comité de Competición no tendrá piedad.
Debido a que el impacto generó un hematoma que podría impedirle jugar al rival, la sanción escalaría de un mínimo de 4 hasta un máximo de 15 fechas de suspensión. Para un Zaragoza que pelea por no descender a la tercera división, perder a su referente bajo los tres palos es un golpe que podría ser definitivo esta temporada.

