El espectacular triplete de Lionel Messi en el Mundial 2026 expuso la revolucionaria tecnología del balón oficial. La pelota integra un chip de alta precisión que midió el remate al ángulo del astro argentino a una velocidad exacta de 109,4 km/h desde 21 metros.
El dispositivo rastrea rotación, velocidad y dirección en milisegundos, enviando 500 datos por segundo para recrear un modelo tridimensional en directo junto a las cámaras del VAR. Este avance reduce las revisiones de fuera de juego a solo 20 segundos. Las pelotas poseen baterías recargables por USB con seis horas de autonomía, desatando polémica debido a que la FIFA retiene el control exclusivo de estos datos.