A dos años del fallecimiento de César Luis Menotti, su figura emerge no solo como un seleccionador campeón del mundo, sino como el arquitecto de la identidad del fútbol argentino. Al asumir en 1974, Menotti transformó la desorganización en un proyecto serio, devolviendo el prestigio a la camiseta albiceleste y profesionalizando las estructuras de la AFA.
Su influencia se extendió hasta sus últimos días, siendo pieza fundamental en el consejo para ratificar a Lionel Scaloni. Hoy, su legado vive en cada rincón del predio que lleva su nombre, recordando a quien puso al fútbol nacional en el mapa mundial.