El arranque de la Copa Sudamericana 2026 dejó un sabor amargo para el fútbol argentino. River Plate, con Eduardo Coudet a la cabeza, apenas rescató un 1-1 ante Blooming en Bolivia. El encuentro estuvo marcado por la temprana expulsión de Martínez Quarta a los 4 minutos, obligando al equipo a un desgaste físico extremo que terminó pagando en el complemento.
Por su parte, San Lorenzo igualó con el mismo marcador frente a Recoleta en Paraguay. A diferencia de River, el equipo de Gustavo Álvarez no sufrió expulsiones, pero mostró una alarmante falta de ideas para vulnerar a un rival de menor jerarquía. Estos resultados encienden las alarmas: sin margen de error, ambos clubes están obligados a hacerse fuertes de local si pretenden avanzar en el plano internacional.
Por su parte, los representantes argentinos en Copa Libertadores tampoco pudieron ganar sus sendos partidos. Estudiantes rescató un buen punto -cabe decir- de visitante ante Independiente Medellín, tras empatar 1-1; y Lanús sufrió una dura derrota en Brasil ante el debutante Mirassol, por 1 a 0.