La situación del Club IMPSA atraviesa su momento más crítico. Hugo Palacios, presidente de la entidad, confirmó que tras la ratificación de un fallo adverso en segunda instancia, el litigio por la propiedad de los terrenos se dirimirá en la Corte Suprema.
El conflicto radica en la negativa del club a firmar un contrato de comodato precario con la empresa, el cual permitiría un desalojo en apenas 60 días. A pesar de la incertidumbre, la institución continúa invirtiendo en infraestructura para contener a los más de 1.000 niños y jóvenes que asisten diariamente.