Boca Juniors vuelve a aplicar mano dura en el mercado de pases. La dirigencia liderada por Juan Román Riquelme tomó una tajante postura con Ezequiel "Changuito" Zeballos: si no renueva su contrato, será "colgado". Al futbolista le quedan seis meses de vínculo, por lo que podría marcharse libre en diciembre.
Para evitar perder patrimonio sin recibir compensación económica, el club decidió que no jugará ni será transferido hasta que firme. Esta estricta política ya afectó previamente a figuras como Pol Fernández y Nicolás Valentini, marcando una fuerte diferencia con River Plate, que ante situaciones similares priorizó lo deportivo.