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La historia de Pablo: sin brazos ni piernas crió solo a sus hijas

Pablo Acuña nació en Paraguay, donde se encargó de la crianza de sus dos hijas desde que la madre de las pequeñas los abandonó hace más de 20 años

Por Redacción

21 de abril, 2022 - 22:04

Una conmovedora historia emociona a miles de usuarios en las redes sociales. Se trata de Pablo Acuña, un hombre paraguayo sin brazos ni piernas que logró criar a sus dos hijas prácticamente por sí solo, luego de que la madre de las niñas las abandonara cuando estas eran muy pequeñas.

Pablo, de 61 años, nació sin brazos y con piernas no funcionales, las cuales nunca se desarrollaron, por lo que desde muy pequeño y hasta la actualidad, se desplaza en una especie de carretilla de madera.

A pesar de su limitación, el hombre crió a sus hijas únicamente junto a Doña Ignacia del Valle, su madre, de 90 años. En enero de 2021, la hija menor de Acuña, Élida, contó al diario paraguayo ‘Crónica‘ que su madre los abandonó cuando ella tenía 4 meses de nacida y su hermana 3 años. Ahora, las chicas tienen 26 y 29 años.

Pablo Acuña se caracteriza por ser un hombre alegre, a pesar de sus limitaciones.

El mismo medio asegura que Acuña logró conquistar a una mujer pese a no tener brazos ni piernas, con quien tuvo las dos niñas. Sin embargo, el amor no duró mucho debido a que la mujer lo abandono dejándole a las pequeñas.

Si bien la vida de este padre ya es conocida en Paraguay desde hace algunos años, cuando un canal local documentó su vida, poco a poco la historia de Pablo se empezó a hacer viral en redes sociales y ha logrado conmover a millones de personas.

La hija menor de Pablo también contó que “no puede moverse solo, depende de otra persona hasta para ir al baño, pero sí puede atender su celular marcando con la nariz y también usa el control de la tele de la misma forma”.

“Mi papá es mi mundo. Él es mi amigo, confidente y es el mejor papá del mundo. Por eso dejé mi vida en Argentina y vine a quedarme. Para poder cuidarle, porque mi abuela ya no puede hacerlo porque ya está viejita”, dijo Élida.Nunca vi a mi papá triste. Siempre está alegre y me da consejos muy sabios, pese a que nunca fue a la escuela. Es una persona muy inteligente, yo le admiro”, afirmó su hija.

Por su parte, doña Ignacia del Valle, madre de Pablo y abuela de Élida, ha contado que tuvo seis hijos y desde que nació él ella notó que algo no estaba bien, ya que sus extremidades no se desarrollaron normalmente.