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Cómo evitar las peleas en las Fiestas

Temas como religión, política o fútbol se manejan más con las emociones que con la razón, por lo que fácilmente pueden encender la mecha de una discusión

Por Redacción

31 de diciembre, 2021 - 08:12

Aunque los cantos de fin de año propenden por la armonía, la paz y el amor, lo cierto es que no pocas veces las diferencias y tensiones entre conocidos, familiares, amigos o compañeros de trabajo terminan por convertirse en los tristes protagonistas de muchas celebraciones.

Y si los componentes de reflexión y racionalización no afloran en al menos una de las partes, la situación puede salirse de las manos y pasar a las agresiones, las peleas e incluso las tragedias. Episodios que –por las características de la época– se recordarán toda la vida, según explica el psiquiatra Rodrigo Córdoba.

Pero el experto subraya que con un poco de conocimiento e inteligencia se pueden evitar o manejar estas reacciones, para impedir que lleguen al punto de estropear nuestras Fiestas de fin de año. Para ayudar a disminuir los niveles de agresividad que, infortunadamente se pueden presentar en estos días, y que están bien retratados en las estadísticas oficiales de riñas y agresiones personales, es necesario conocer las siguientes pautas.

 

1. Identifique factores desencadenantes

Los psicólogos dicen que cada persona se conoce y, por extensión, a los que lo rodean, y mucho más a los de su familia, dentro de los cuales puede saber quiénes son los que tienen la capacidad de despertar sentimientos negativos. Por eso es bueno identificarlos y a la par, las circunstancias que motivan estas reacciones.

El objetivo es mantenerse lo más distante posible de esas personas en las celebraciones, evitar las conversaciones o las condiciones que pueden disparar las emociones negativas y, en casos extremos, abstenerse de compartir con ellos.

No se trata de ser selectivo y terminar rechazando a todo el mundo, sino de tener claras cuáles son las circunstancias que rodearían una posible confrontación para evitarla al máximo. En casos extremos, empiece por ceder y por no darle importancia durante la reunión a dichas situaciones. Intentar convertir las reuniones en un escenario para resolver conflictos es un grave error. Hay que buscar otros espacios.

Ponga una línea roja, determine una palabra o un algo que lo alerte de que la situación puede pasar a mayores. Y, de inmediato, cancele el tema y huya.

 

2. Tranquilidad, ante todo

Muchas de estas celebraciones se prestan para encontrarse con gente que no es de nuestro agrado y a la que uno preferiría sacarle el cuerpo. Pero hay que invocar la calma, pensar que es transitorio y por la temporada. Y si dichas personas hacen comentarios que pueden removerle el estómago, déjelos pasar. Relájese.

Frente a comentarios incómodos, piense que estos califican a las personas que los emiten y no a quien los recibe. Así que, no se preocupe.

 

3. Evite los temas que desatan reacciones apasionadas

Temas como la religión, la política o el fútbol se manejan, por lo general, más con las emociones que con la razón, por lo que fácilmente pueden encender la mecha de una discusión, incluso con personas cercanas. Tratar estas temáticas es difícil, incluso sin que haya mediado el alcohol, de ahí que cuando el licor está presente se pueden tornar inmanejables y potencialmente agresivas. Siempre hay que evitarlas, así empiecen con comentarios que parecen jocosos.

De entrada, sugiera una regla para no hablar de esos temas.

 

4. Póngase en los zapatos del otro

Es muy difícil frente a personas agresivas saber qué está pasando en su cabeza o cómo es su mundo interior. Tanto que puede estar atravesando por un momento difícil, peor de lo que usted se imagina. Estas condiciones, en medio de las invitaciones a pasarla bien, pueden producir reacciones inesperadas. De ahí que frente a esas situaciones, antes de cazar una pelea, dése un tiempo y analice qué puede haber detrás. Como se dice coloquialmente, póngase por un instante en los zapatos de esa persona, respire profundo y trate de entender.

Frente a reacciones negativas, no responda con el mismo nivel, muéstrese amable y jamás descalifique de entrada lo que la otra persona está diciendo. En caso extremo, guarde silencio; pero si puede, dele algo de razón. No perderá nada.

-Fuente: El país-