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¿Bajó tu deseo sexual en la pandemia? Tres claves para estimularlo

El contexto actual llevó a que muchas parejas entraran en crisis. Las recomendaciones de una especialista en el tema para enfrentar la falta de estímulo

14 de mayo, 2021 - 14:05

La pandemia, el confinamiento, el riesgo de contagio y un sin fin de preocupaciones, llevó a que la mayoría de los ciudadanos viva en un constante frenesí. 

Lo cierto es que estos altibajos se trasladaron a las relaciones interpersonales y, lo que en marzo del 2020 parecía una total aventura, en la actualidad genera inquietud.

Muchos aprovecharon la cuarentena para bajar un cambio y dedicar más tiempo a los momentos íntimos. Pero esta fue una tarea difícil de sostener con el tiempo.

Estudios apuntan a que hubo un descenso de las prácticas sexuales, tanto en pareja como en solitario, y es directamente atribuido a la crisis sanitaria mundial.

 

El deseo sexual es intransferible

El deseo sexual es una emoción, un impulso o fuerza que nos mueve al encuentro íntimo con otras personas o con uno mismo. Se caracteriza por ser intransferible: es exclusivamente de cada persona.

Este se puede despertar a través de distintas acciones, por ejemplo, con un beso, viendo una película, sacándome fotos, chateando con alguien, etcétera. 

Según explicó a El Ciudadano la educadora sexual y licenciada en teatro, María Emilia Marín, es habitual confundir un período sin relaciones sexuales o sin exploración con la falta de deseo.

"¿Cómo me doy cuenta que perdí el deseo sexual? Cuando tengo insatisfacción, cuando nada me motiva, cuando la persona con la que tengo relaciones no me excita. Es cuando no tengo ganas de compartirme conmigo misma o con otro", ejemplificó.

Y justamente en este contexto de pandemia, "se ha exacerbado la falta de deseo, porque se ha reemplazado por el temor de muerte", explicó la especialista.  

 

Sin distinción de género

Ahora bien, ¿se trata de una realidad que acecha más a mujeres que a hombres? 

Marín puntualizó que el deseo sexual es exactamente igual en ambos sexos, pero la diferencia está en cómo nos han educado. 

El deseo es intransferible, único de cada persona.

 

"Al varón se le aplaude, se le estimula a que tenga una comunicación con su aparato reproductor y sexual. Es motivado a que lo vea, lo toque y hasta que le ponga nombre. En el caso de la mujer, pasa lo contrario. Sos censurada o sucia si te tocás. Esto por suerte va cambiando, pero se siguen escuchando barbaridades", aclaró.

 

Tres claves para estimular el deseo sexual

Ante la falta de deseo sexual, Marín apuntó tres claves necesarias para reavivarlo. 

La primera de ellas es la comunicación, pero no con el otro, sino con uno mismo. "Si yo no sé qué quiero, no se lo puedo comunicar al otro. Nos tenemos que conocer, respetar. El autoconocimiento es el primer gran empoderamiento".

Salir de la zona de confort puede despertar nuevos deseos.

 

El primer órgano sexual es el cerebro, el segundo la piel y en tercer lugar los genitales. 

Es por esto que, una vez identificado aquello que me produce deseo, pasamos a la estimulación: ponerlo en práctica. 

"La tercera clave es salir de lo rutinario. Investigarse a uno y con un otro. Es importantísimo buscar, explorar", concluyó.

Si tu interés pasa por fomentar el deseo en la pareja, podés proponer nuevas posturas en el acto, poner en práctica fantasías, incorporar juegos sexuales o dar masajes, por ejemplo.