Geopolítica y Minería Espacial

Nueva carrera espacial: Cómo será la base permanente en la Luna y el recurso que se disputan EE.UU. y China

El ingeniero argentino de la NASA, Pablo de León, detalla los planes para habitar el satélite y revela el potencial del Helio-3, un combustible capaz de iluminar ciudades enteras por un año.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

25 Marzo de 2026 - 12:29

La NASA ha puesto en marcha su plan más ambicioso desde el programa Apolo: el establecimiento de una base permanente en la Luna. Según explicó el ingeniero aeroespacial argentino de la agencia, Pablo de León, este regreso no responde únicamente a la curiosidad científica, sino a una nueva carrera espacial centrada en la minería de recursos estratégicos que podrían cambiar la historia de la Tierra.

El "tesoro" energético: Helio-3 y agua lunar

El principal motor de esta competencia con China es el Helio-3, un gas atrapado en el suelo lunar que permitiría generar energía nuclear limpia y no contaminante. De León reveló un dato asombroso que marca la urgencia del proyecto: tan solo un kilogramo de este recurso bastaría para abastecer de electricidad a una ciudad como Los Ángeles durante todo un año. Ante las crecientes necesidades energéticas globales, impulsadas también por el auge de la inteligencia artificial, el primero que logre explotar este gas obtendrá una ventaja geopolítica sin precedentes.

Además de la energía, el agua congelada en el polo sur lunar es el otro gran objetivo. Este recurso es vital para la supervivencia de los astronautas, pero también para producir oxígeno y combustible para cohetes directamente en el espacio. Esto convertiría a la Luna en una verdadera "estación de servicio" para futuras misiones a Marte.

La vida en el satélite se asemejará inicialmente a las estaciones científicas en la Antártida, con relevos de tripulación cada seis meses. Sin embargo, el desafío técnico es extremo: los nuevos trajes espaciales deben soportar temperaturas de 130 grados bajo cero. Mientras tanto, la misión Artemis 2 ya se prepara para orbitar el satélite con tecnología argentina a bordo, marcando el inicio de una era donde la Luna será, definitivamente, una extensión de nuestra economía global.