El boom de la inteligencia artificial y la robótica despierta un enorme interés financiero. Sin embargo, apostar únicamente por empresas que desarrollan el producto final puede ser un error. En el programa El Interactivo, Agus Paz, especialista en tecnologías emergentes, señaló que el negocio a largo plazo no está en los llamativos robots humanoides, sino en la infraestructura que los hace posibles.
Paz remarcó la importancia de invertir en la cadena de valor, como la fabricación de microchips, sensores avanzados y computación cuántica. Esta mirada periférica permite a los inversores diversificar riesgos en una industria altamente competitiva.