Lo que comenzó como una observación matemática ignorada por su profesora en 2010, hoy es la promesa argentina que sacude a Silicon Valley. Andrés Macalister, fundador de DMQ Group, desarrolló una tecnología patentada que interviene en el embedding de la IA, logrando comprimir datos hasta cinco veces sin perder precisión.
Este avance no solo reduce costos operativos para gigantes como Google o Meta, sino que ataca la crisis energética del sector al minimizar el procesamiento necesario. Con el respaldo del fondo Draper Cygnus, Macalister demuestra que la próxima gran revolución de la infraestructura global nació en un cuaderno de Rosario.