El Parque Metropolitano Sur en Maipú fue el epicentro de una movilización masiva que superó las 100 mil personas durante la 4° edición del Festival del Malbec y el Olivo. Para el vecino maipucino y el empresario local, este evento no fue solo una celebración cultural, sino una plataforma de validación comercial y networking directo con el consumidor.
Bajo la gestión del intendente Matías Stevanato, el festival integró a pymes y productores olivícolas, permitiendo que quienes buscan optimizar su presupuesto encontraran productos de exportación a precios directos de origen.
El lunes, con un perfil marcadamente familiar, ofreció un espacio seguro y educativo donde las clases de cocina en vivo (cooking classes) enseñaron a los asistentes a revalorizar el maridaje de productos regionales, un dato de valor para quienes priorizan la alimentación saludable y el bienestar en el hogar.
Para el sector emprendedor, las islas de bodegas y la feria de artesanos funcionaron como una vidriera de alto impacto. La posibilidad de mostrar procesos productivos y generar ventas directas fortalece el entramado económico de Maipú en un contexto donde el esfuerzo y el mérito son la base del crecimiento.
Con propuestas que unieron desde el folclore hasta nuevas tendencias, el festival demostró ser una inversión en la identidad y el futuro productivo de Mendoza.