El reciente caso de Hantavirus detectado en un crucero despertó alarmas internacionales, pero la ciencia pide calma. El infectólogo Ricardo Teijeiro explicó que, aunque la enfermedad es grave, su propagación no se compara con virus respiratorios como el COVID-19.
El riesgo se limita a la cepa Andes, la única capaz de transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho con secreciones. Al tratarse de una comunidad cerrada en el barco, el brote es controlable. La clave reside en la detección temprana de síntomas similares a una gripe para evitar complicaciones renales o pulmonares severas.