La Organización Mundial de la Salud confirmó el deceso de tres personas que viajaban a bordo de un crucero, víctimas de un brote de hantavirus. La embarcación había zarpado recientemente desde la ciudad de Ushuaia, Tierra del Fuego, y se encuentra actualmente bajo protocolos de emergencia mientras se intenta determinar el origen exacto del contagio. La noticia ha encendido las alarmas en los puertos regionales y entre los familiares de los cientos de turistas que aún permanecen a bordo, generando una profunda preocupación por la seguridad sanitaria en las rutas del sur.
Protocolos de emergencia y origen del brote
El foco de la investigación se centra ahora en las escalas previas y el estado de los depósitos, ya que el hantavirus se transmite principalmente por el contacto con secreciones de roedores. Según los primeros reportes de la naviera, los pasajeros afectados comenzaron a manifestar síntomas de insuficiencia respiratoria aguda poco después de abandonar las costas argentinas. A pesar de los esfuerzos del equipo médico a bordo, la agresividad del virus provocó el desenlace fatal en pocas horas.
El resto de los tripulantes y turistas se encuentran bajo observación estricta para evitar una propagación masiva dentro del crucero. Por su parte, el Ministerio de Salud colabora con organismos internacionales para trazar la ruta epidemiológica del viaje. Se espera que el crucero atraque en un puerto habilitado para una desinfección total y el desembarco seguro de los viajeros, quienes deberán cumplir un aislamiento preventivo.