La interna peronista estalló con inusitada violencia verbal. Tras el sorpresivo respaldo de Alberto Fernández a Axel Kicillof, los pases de factura en redes sociales expusieron una profunda crisis de liderazgo en el espacio.
Un legislador bonaerense de La Cámpora liquidó la gestión del exmandatario y le exigió explícitamente retirarse del mapa político.
El conflicto trasciende el cruce digital. Según el análisis del periodista José Urrutia, el trasfondo real es la feroz disputa por el armado de listas en un escenario de total incertidumbre partidaria, agravado por el impacto de las causas judiciales sobre la conducción histórica del movimiento.