Un efectivo de la Policía Rural fue detenido en la localidad mendocina de Palmira, acusado de abusar sexualmente de su hermana durante años. La investigación penal dio un vuelco definitivo cuando un cotejo genético en el sistema informático de seguridad confirmó que el implicado de 29 años es el padre biológico del hijo de la víctima, un menor de 10 años.
Bajo las directivas de la Fiscalía de Género, las fuerzas de seguridad detuvieron al uniformado, a quien le secuestraron su arma reglamentaria y equipamiento oficial. El padre y otro hermano de la mujer también fueron arrestados en el marco de la causa.