El alivio llegó este martes a Córdoba tras confirmarse el hallazgo con vida de L., la adolescente de 15 años que había desaparecido y mantenía en vilo a toda la comunidad. El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, informó que la joven se encontraba en buen estado de salud y fue trasladada de inmediato al hospital local junto a su madre para realizarle los estudios médicos de rigor.
Sin embargo, tras la aparición, la atención se centra ahora en reconstruir qué ocurrió durante las casi 30 horas que estuvo incomunicada. La principal hipótesis gira en torno a una casa semiabandonada en Jesús María, ubicada a unos 6 kilómetros de Colonia Caroya, de donde es oriunda. La vivienda, que los vecinos describen sin movimiento habitual, se encuentra estratégicamente ubicada frente a la terminal de ómnibus y los tribunales de la ciudad.
El lugar permanece vallado mientras la policía realiza las pericias correspondientes. Los investigadores intentan determinar si la menor permaneció allí sola o si estuvo acompañada por otro adolescente, como sugieren algunas especulaciones aún no confirmadas oficialmente.
El detalle de la cercanía con la terminal alimentó la teoría de que la joven podría haber intentado viajar hacia la provincia de Corrientes, donde actualmente reside y trabaja su padre, quien ya se encontraba viajando hacia Córdoba al momento del hallazgo. Las autoridades trabajan con hermetismo para esclarecer todos los detalles del caso.