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El ejemplo Del Potro

La opinión de Lucas Gatti sobre los alcanzado por Juan Martín Del Potro a lo largo de su carrera en el tenis profesional

11 Septiembre de 2018 - 19:22

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Actitud, perseverancia y nunca bajar los brazos. Tres virtudes de un ejemplo como deportista. Más allá de que no pudo vencer en la final del US Open a Novak Djokovic, Juan Martin del Potro es el máximo referente del tenis argentino.

El tandilense no para de hacer historia. Deberá ser tomado como ejemplo por sus esfuerzos, sus actitudes dentro y fuera de la cancha y por los objetivos cumplidos hasta ahora.

Del Potro seguramente es el tenista que más ha sufrido en los últimos cinco años. También, seguramente, el más feliz. Las cuatro operaciones de muñeca - una en la derecha, en 2010, y tres en la izquierda, dos de ellas en 2014 y la otra en 2015 - marcaron un antes y un después en su carrera. Hasta el punto de pensar en su retiro y abandonar todo para dedicarse a otra profesión. Tenia la moral por el piso y poco lo estimulaba para seguir adelante en esos años en los cuales se la pasaba de consultorio en consultorio.

Pero los recuerdos del premio más importante de su carrera, el Us Open 2009, los consejos de su médico personal Richard Berger y el apoyo de sus amigos y familiares hicieron que Del Potro recupere la confianza en sí mismo. Que no se rinda. Con voluntad, dio vuelta la página y comenzó de nuevo. Empezó a entrenar. Apostó a seguir dando batalla sabiendo lo que le iba a costar. Con tiempo superó los quirófanos, dejó atrás el dolor y venció a los miedos. A los dos años de su regreso escaló 1041 posiciones en el ranking: del 1.045 al número cuatro. Único antecedente en la historia del mundo tenístico.

El 2016 fue el año en el que Del Potro tomó envión anímico y deportivo para empezar a escalar posiciones. Además, el destino le tenía un desafío por delante. Clasificado para disputar los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, el tandilense llegó a la final derrotando en su camino a Novak Djokovic, que en ese entonces era el número 1 del mundo, y a Rafael Nadal. Pierde la final con Andy Murray jugando en un altísimo nivel llevándose a su casa la medalla de Plata.

Su buena racha continuo a fin de ese año. El equipo argentino de Copa Davis comandado por Daniel Orsanic disputó la final contra Croacia en Zagreb. El tandilense fue parte del equipo y se consagró campeón por primera vez en la historia de Argentina. Su carrera iba en ascenso a la elite de los mejores del mundo hasta llegar al punto de ser admirado por su juego y respetado por su coraje.

Es más, se transformó en modelo y espejo para sus contrincantes, especialmente para Djokovic, quién reconoció lo que le costó a Del Potro recuperarse y de esta manera lo recordó: "Volver a ser quien fui es un desafío. No soy el primer jugador en la historia de este juego en enfrentar a este tipo de circunstancias con grandes lesiones. Del Potro se me viene a la mente. Es alguien que se enfrentó a cosas aún peores, circunstancias difíciles con dos, tres años de cirugías, volver, no jugar tan bien y luego tener que retirarse de nuevo. Ahora es de nuevo top five en el mundo. Eso es impresionante. Ese tipo de historias te inspiran y espero que pueda hacer lo mismo".

Para Del Potro no existen los imposibles. Y el resto lo sabe. Esta semana cumplirá 9 años de haber sido campeón en Flushing Meadows, el primer y único Grand Slam de su carrera. El 2009 fue su mejor año tenístico, lo que hizo que se lo compare con los mejores del circuito (Federer, Nadal, Murray y Djokovic).

Entre el 2010 y 2015 tuvo que sufrir las cirugías en sus dos muñecas. El 2016, la resurrección. Un año después, el sacrificio para volver a ser competitivo. Y el 2018 es histórico. Marcó un regresó al circuito para recuperar su mejor tenis. Y hacer historia con su victoria, por ejemplo, en la final de Indian Wells ante Federer para conseguir su primer título en un Masters 1000, disputar las semifinales de Roland Garros, llegar a ser el número 3 del mundo -que se le había negado en diferentes momentos de su carrera- y este nivel superlativo en el US Open que hace soñar a lo grande.

Que el árbol no tape el bosque. Fueron dos semanas inolvidables para él en un escenario que lo vio campeón. Una derrota no puede tapar el muy buen desempeño de Del Potro en Nueva York. Que su tristeza por no haber ganado la final no empañe lo hecho hasta ahora en lo que va del 2018 porque para la mayoría de los argentinos él ya ganó.