|22/04/22 03:07 PM

Una semana en Argentina, una temporada de House of Cards

El editorial de hoy en el programa Metaverso por Ciudadano News

22 de abril, 2022 - 15:07

La Pascua de Resurrección lejos estuvo del perdón y la reflexión. Sirvió para planificar embates de todo tipo y colores. 

Los anuncios para palear el crítico momento que atraviesa más del 50% de la sociedad, incluída la casi extinta clase media -y ni hablar de los jubilados-, que más que una solución son un bálsamo de corto, cortísimo plazo, quedaron rápidamente eclipsados por la movida de la vicepresidenta, que aprovechó un gris para volver a tomar impulso y seguir custodiando lo que parece ser su única preocupación: su libertad y la de sus hijos.


Mientras tanto, en Ciudad Gótica, cita en Avenida Rivadavia y Entre Ríos, nos depararon diversas agendas y discursos elevados, como el cruce entre la senadora Juliana Di Tulio, quién le dijo a su colega Martín Lousteau "al lado tuyo, soy nórdica", a lo que el ex embajador en los Estados Unidos respondió: "Ahora ustedes no solo digitan como se conforman los bloques sino también nos dicen cómo hablamos". Esto mientras se discute si es un blanqueo o no la propuesta de los senadores oficialistas de crear un fondo para pagarle al Fondo con un impuesto a las personas que tienen activos no declarados en el exterior.



Por otro lado, en Neuquén, uno de los alfiles de la Sra. acompañó, junto al ultrakirchnerista presidente de YPF y el subsecretario de energía, Fabián Basualdo, popularmente conocido como el hombre a quién quiso echar Martín Guzmán y no pudo, al Presidente, el único sin campera cuando en Vaca Muerta había alerta amarilla. Rodeado de soldaditos, Alberto anunció la extensión del gasoducto Néstor Kirchner y lo calificó como "el mejor presidente de la democracia", mensaje para el pueblo o los soldaditos de la señora que custodiaban al mandatario.


Mientras, ella, ante la avanzada mediática y judicial de Juntos por el Cambio, decidió sacar del archivo un proyecto para extender la cantidad de miembros de la Corte Suprema de Justicia de 5 a 9. El mensaje es claro: "Ustedes se meten conmigo, yo con ustedes".


Mientras todo esto sucede, bajo diferentes eslogans, los números no cierran y mucho menos con la gente adentro. El pueblo argentino, al igual que en la seria estadounidense, es solo un decorado. Utilizado y movilizado como una masa. Masa que con absoluta anomia boba es distraída por estridentes discursos y majestuosos diagnósticos disfrazados en forma de promesas electorales que nunca cumplen.

Una semana en la argentina, una temporada de House of Cards