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Ella usó mi cabeza… para volver

La editorial de este miércoles para el programa Metaverso

22 de abril, 2022 - 09:08

En un país que no da tregua, aunque los días de Semana Santa se hayan parecido bastante a eso, en realidad se buscaban opciones y/o planes B para responder, con un movimiento de ajedrez político, lo que parecía por fin acorralara.

Lo cierto es que ella, otra vez, tenía una jugada preparada. Siempre está un movimiento adelante. Después discutimos ética y valores. En la arena política nadie cuenta con su poder… de anticipación.

 

Tal como lo hiciera en la mañana del sábado 18 de mayo de 2019 a meses de las elecciones legislativas, cuando sorprendió a propios y extraños comunicando, a través de sus redes sociales, que se corría para ungir a Alberto Fernández como precandidato a presidente de la Nación, sosteniendo que la sociedad “necesitaba de una unidad que comience a ordenarle la vida al pueblo”.  

La formula fue exitosa electoralmente, pero la comunión entre dos que ya tenían un pasado duro poco. La pandemia fue un catalizador de la fractura. Los errores de los funcionarios de él eran “subsanados” con designaciones de ella. De a poco comenzaba la “tarea fina” de oradar la imagen de él, que supo ser muy alta.

Tanto él, como ella, colaboraron para que ese castillo de naipes se desvaneciera en un suspiro. De la moderación y el dialogó al discurso ortodoxo que necesita como pulsión de vida el “nucleo duro”.

Gestionar desgasta, gestionar con pandemia aún más y, gestionar con un enemigo íntimo más el establihsment mediático en contra una tarea casi imposible. 

Si a esto le sumamos los errores no forzados como el escandaloso Olivosgate, la ausencia de apoyo interno y la carencia de agallas para conducir. Los ingredientes de un combo que termina con solo un 16% de aceptación de gestión.

Ella fue marcándole la cancha: en La Plata le susurro lo que tenía que decir y lo retó por tomar del pico su bebida de pomelo. 

En una inauguración de vivienda tras el escándalo de las fotos, le señaló que “hiciera lo que tenía que hacer”. En sus redes sociales hablo de funcionarios que no funcionan tiempo después y elecciones mediante volaron otra vez ministros de él.

Luana Volnovich titular del PAMI protagonizó el escándalo del verano. Pero los dirigentes de la Campora no se tocan. Al igual que unos de sus dilectos, el bueno de Wado.

El procurador propuesto por él, Daniel Rafecas, todavía espera la aprobación de su pliego en el senado. A ella no le gusta.

La frutilla del postre fueron los actos en conmemoración de Malvinas. Él por un lado y ella por el otro. Con funcionarios llamándola “mi presidenta” y desde el atril recomendación de un libro que marca el fracaso económico de la gestión de Alfonsín y pase de facturas a la portavoz en tono de broma.

La estocada final fue en el discurso de Eurolat. Ella desplego su gran oratoria y recordó que “el poder no es que te pongan la banda y te den el bastón”. Marcando claramente que es uno de los accionistas minoritarios.

La fractura está expuesta. Queda descartada la hipótesis de política distractora. El revés del fallo de la Corte transformó en verdad, esa post-verdad instalada. Ella volvió por la justicia. Ella uso su cabeza, no como un revolver, sino para volver…