Pese a la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, Javier Milei decidió mantener a Manuel Adorni como jefe de Gabinete. La Casa Rosada esgrime tres razones contundentes para no desplazarlo.
Primero, Adorni se consolidó como una pieza indispensable en la mesa chica de decisiones presidenciales. Segundo, el mandatario se niega a ceder ante la presión pública y mediática, a la que considera parte del "sistema" que busca debilitarlo.
Sin embargo, el factor definitivo es el equilibrio político: Adorni es el único funcionario que logra consenso entre Karina Milei y Santiago Caputo. Su permanencia garantiza una tregua vital en el corazón del poder libertario.