En un fallo histórico, la Corte Suprema de Justicia ratificó la obligación del Estado nacional de indemnizar a las víctimas de la Tragedia de Once. La decisión alcanza a sobrevivientes y familiares de las 51 víctimas fatales del siniestro ocurrido en 2012.
El tribunal rechazó los argumentos del Estado, que intentaba desligarse responsabilizando únicamente al maquinista. La Justicia determinó que existieron fallas graves en la conducción, el servicio y, fundamentalmente, en el control estatal. Tras más de una década de reclamos, esta resolución garantiza la reparación económica por daños físicos, psicológicos y perjuicios derivados del accidente.