La investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, se encamina hacia un giro drástico que descarta la hipótesis de un atacante aislado. Fernanda Alaniz, abogada que representa al padre de la víctima, aseguró que las pruebas recolectadas apuntan firmemente a la existencia de una red criminal con múltiples implicados.
Claves del lunes y el temor por nuevas víctimas
La expectativa está puesta en el próximo lunes, jornada en la que está previsto que declaren los tres detenidos de la causa: Claudio Barrelier, principal acusado; Osvaldo Fassetta, imputado por encubrimiento agravado; y Soledad Andreani. Ese mismo día se levantará el secreto de sumario, un paso procesal que permitirá revelar las verdaderas dimensiones del expediente y sacará a la luz nuevas responsabilidades penales.
Alaniz remarcó que el objetivo de la querella es identificar a quienes aún no fueron imputados. La sospecha de una estructura más compleja se fortaleció tras verificar una limpieza profunda en la escena del crimen, que indicaría complicidad dentro de la vivienda de barrio Cofico. Asimismo, el entorno legal estima que el "pacto de silencio" entre los acusados podría haberse quebrado.
El panorama se vuelve aún más oscuro ante la posible existencia de otras víctimas. Según reveló la letrada, a partir de la trascendencia pública del caso, diversas jóvenes se contactaron con su estudio para relatar situaciones extremas sufridas en el entorno de los acusados. La fiscalía a cargo de Raúl Garzón ya analiza estos testimonios y el caso clave de la mujer que logró huir de la propiedad, buscando determinar si la organización operaba de manera sistemática en la región.