El periodista José Urrutia reveló un escandaloso "operativo limpieza" en un búnker vinculado a la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En una mansión de Pilar valuada en 17 millones de dólares, se ejecutaron maniobras express para quemar pruebas que comprometían al tesorero Pablo Toviggino antes de los allanamientos. En el lugar, la justicia logró secuestrar una flota de 54 autos de lujo en el marco de una causa por lavado de dinero y evasión fiscal.
Paralelamente, la Cámara de Casación Penal le asestó un duro revés a la dirigencia del fútbol argentino. El tribunal bloqueó el intento de mudar el expediente y envió la causa al fuero Penal Económico de la Capital Federal, donde ya se investiga una retención indebida que asciende a casi 20.000 millones de pesos.