Bolivia enfrenta una severa crisis con bloqueos de carreteras que aíslan a ciudades clave como La Paz y Cochabamba. Analistas y sectores políticos señalan a Evo Morales y su agrupación "Evo Pueblo" como los autores intelectuales de las movilizaciones.
El objetivo detrás de las protestas mutó hacia la exigencia de una "sucesión constitucional". La estrategia busca la renuncia del presidente Rodrigo Paz —electo con el 55% de los votos— para habilitar una candidatura de Morales en comicios anticipados, pese a las restricciones legales. El conflicto profundiza la polarización social y económica en el país.