Por Ciudadano.News
17 Noviembre de 2019 - 09:49
En la convulsionada Sudamérica de estos tiempos, es grosera la orgía de tironeos ideológicos que se dan en torno a los graves episodios que dominan con dureza la vida de chilenos y bolivianos.
Sí queda clara la vieja expresión “según con el prisma con el que se lo mire”, que en la mayoría de los casos son sectarias pasiones que pretenden tener la verdad absoluta, degradar la adversa y atizar una injustificada violencia que solo aporta muerte y destrucción.
Está por cumplir un mes la explosión que no cesa de expandirse en la República de Chile. Algo que dejó mudo al mundo por la forma que se dio y porque no se detiene.
Dejando en claro que no fue una cuestión casual, sino parte de algo que venía gestándose desde hace mucho tiempo, un aspecto que fuera del país trasandino nadie podía imaginar, obnubilados con los contundentes éxitos de la macroeconomía que posesionaba a esa nación en los primeros lugares de los exigentes mercados internacionales.
Como en el histórico mayo francés, en Chile fueron los jóvenes los que iniciaron esa reacción generalizada de toda la sociedad chilena. Fueron ellos los que le expresaron a la comunidad internacional que en su tierra se padece, desde hace décadas, el fenómeno de la desigualdad.
Esto, más allá de que a ese país se lo haya querido consagrar como el oasis de América Latina, con solo el 1% de su población que ostenta el poder económico y político. Entonces, el que reaccionó, es el 99% de los chilenos que vive a crédito o sucumbido en la pobreza.
Esa misma gente que no puede enfrentar el costo de servicios básicos, cada vez más caros, que no puede enviar a sus hijos a estudiar ante la imposibilidad de pagar su educación, que no es pública, mucho menos gratuita.
Todo un escenario negativo que regentea una Constitución impregnada del autoritarismo que dejó la última dictadura militar, que permite grandes privilegios frente a una intencional discriminación social que padece la población.
Lo de Bolivia encerraba la ambición de perpetuidad del presidente Evo Morales, quien en la última elección metió mano a oscuras maniobras que garantizaran ese objetivo.
Frente a él, una oposición no dispuesta a dejarla pasar comenzó un agresivo movimiento revolucionario que inmediatamente ganó las calles. Un hecho que dejó al descubierto una lucha de clases donde la vida de uno y otro lado se transformaron en la presea para ver quien ganaba la pulseada.
Todo un tema difícil de resolver, mucho más con la renuncia de Evo, argumentando que fue víctima de un golpe de Estado y que corría peligro su vida.
Una actitud que deriva de la sugerencia que le hace la cabeza de las Fuerzas Armadas bolivianas y su mano derecha, el general Williams Kaliman, “para pacificar la nación”, según le habría dicho.
Mientras, en cada rincón del país del altiplano se descubren cuestiones non sanctas ocurridas en los últimos años y de miradas con ceño fruncido a esos poderos intereses empresarios del renunciante primer mandatario tuvo que enfrentar.
Ciertas incoherencias internacionales pretenden llevar a los hechos de cada nación al terreno de lucha del progresismo contra el capitalismo, de la izquierda contra la derecha.
Apoyando incondicionalmente a la reacción chilena y desaprobando a una importante porción del pueblo boliviano por su reacción ante Evo Morales, acusándolos de ser funcionales a Norteamérica.
Posturas que nada bien le hacen en el exterior a lo que sucede en ambos países y solo sirven para acrecentar más violencia que se empecina en instalarse en la vida de chilenos y bolivianos.
Violencia, un sostenido caos y millones de seres deambulando por las calles como únicos perjudicados por las crisis, son las únicas coincidencias de lo que sucede en ambas naciones.
Todo lo demás, sobre todo las groseras exposiciones de Chile y Bolivia en el exterior son deseos de frustrados ideólogos de doctrinas perdidas que a lo único que aspiran es atizar cualquier acto que lleve a muertes y destrucciones masivas de poblaciones.
Una manera absurda de imponer un régimen. Los mismos que hablan y hablan del regreso de dictaduras, cuando militares chilenos y bolivianos, sobre todo estos últimos, se negaron actuar contra el pueblo que se manifestaba en las calles.
La dramática historia que hoy viven Chile y Bolivia se sigue escribiendo. Serán los habitantes de esas naciones los que decidirán el camino que supere las profundas y delicadas cuestiones internas que llevaron al colapso.
El mismo que hace temblar la administración del presidente Sebastián Piñera y que hizo renunciar a Evo Morales. Que se ha cobrado vidas humanas, sobre todo en el vecino país trasandino. Naciones que merecen el respaldo de la comunidad internacional, pero para fortalecer lo que su gente decida y no lo que los caprichos externos pretendan instalar entre ellas.
El juzgamiento de su dirigencia y lo que ella viene haciendo con la vida de cada chileno y boliviano será exclusividad de esos pueblos. Como también encontrar un camino que fortalezca la democracia y la vida de Chile y Bolivia, donde por lo visto su gente tiene mucho que hacer por todo lo que dejan al descubierto en sus convulsionadas concentraciones.
Las que no cesarán hasta que se encausen las necesarias soluciones a los importantes pesares sociales, económicos e institucionales que los hicieron manifestarse con virulenta reacción.
Seguí leyendo
- Francia en alerta máxima por ola de incendios
- Daniel Ortega cancela elecciones en Nicaragua y Estados Unidos advierte medidas
- Efecto de los aranceles de Trump en la economía argentina
- La tensión en Bab el-Mandeb amenaza el precio global del crudo
- Incendios en Europa: España, Francia e Italia sufren evacuaciones masivas
Más leídas
Campaña global junta 23 millones de firmas para echar a Argentina del Mundial
Guía 2026: el método para conseguir 11.000 puntos en el nuevo Microsoft Rewards
Mia Khalifa atacó otra vez a la Selección Argentina: las burlas contra Enzo Fernández que hicieron estallar las redes
De salvarlos del hambre a los prejuicios: la historia que España parece haber olvidado sobre Argentina
Uranio en Mendoza: control oficial a inversiones millonarias
MISTERIO SUBTERRANEO
La GIGANTE ciudad que un hombre descubrió debajo de su sótano
Por Ciudadano.News
ALIVIO HÍDRICO
Nevadas históricas en Mendoza: Irrigación anticipa un verano con "mucha más agua"
Por Ciudadano.News
QUALY COMPLICADA
F1: Franco Colapinto no pasó la Q2 y largará 13° en el GP de Hungría
Por Ciudadano.News
Respaldo internacional
Milei fue condecorado en Brasil tras exponer su plan económico
Por Ciudadano.News