En el marco del Día del Animal, el videojuego Stray resurge como la experiencia definitiva para los amantes de los felinos. En Círculo Político, Santiago Hernandorena nos cuenta que, este título nos pone en las patas de un pequeño gato que explora un mundo ciberpunk habitado por robots solitarios, cambiando nuestra perspectiva humana por una a solo 30 centímetros del suelo.
Lo que hace a Stray especial es su realismo cotidiano. El juego permite realizar acciones típicas como afilarse las uñas en los muebles o explorar verticalmente la ciudad a través de escaleras de emergencia. Con una ambientación sonora envolvente, es una invitación a ver el mundo desde una óptica más simple, recordándonos por qué los gatos son los reyes del hogar.

